
. El british es la raza más vieja de Inglaterra, llegó a las islas con las legiones romanas y gracias a su carácter se convirtió en un excelente animal doméstico.
La cría del british comienza en 1800 y a principios del siglo XX ya existe una norma escrita para la cría y exposición de esta raza. Después de la Segunda Guerra Mundial el british casi desapareció y fue entonces cuando empezó a cruzarse con persas para recuperar la raza y a su vez se le dotó de nuevas cualidades.
El british es un gato elegante, y bien equilibrado, destaca por sus redondeces y por su manto corto, denso y suave que puede darse en una gran gama de colores, aunque no todos están reconocidos en las distintas asociaciones.
Su carácter dulce y tranquilo le permite convivir perfectamente tanto con otros gatos como con otros animales de compañía, al ser un gato de pelo corto su arreglo es cómodo y sencillo, bastándole un buen cepillado cada semana y un baño cada tres meses aproximadamente.
Como en la mayoría de las razas los machos son más grandes y pesados que las hembras, llegando a alcanzar en la edad adulta de los 6 a los 8 Kg., mientras que las hembras estarán entre los 4 o 5 Kg.
